El efecto del clásico le dura cuatro días en Madrid (2-0)

El Real Madrid recibió un golpe anímico muy importante con la victoria en el Camp Nou, el sábado, pero la efervescencia del triunfo sólo ha durado cuatro días en Chamartín. Los blancos han perdido en Wolfsburg (2-0) en la ida de los cuartos de final de la Champions y necesitarán remontar en el Bernabéu, el próximo martes, para pasar ronda.

Y eso que el Madrid ha empezado dominando en Alemania y disponiendo de las primeras ocasiones claras para marcar, aprovechando la defensa adelantada del Wolfsburgo, decidido a salir de la cueva y en disputarle la pelota a los blancos, al menos en el tramo inicial.

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La apuesta le salió bien al conjunto que entrena Dieter Hecking, que ha podido salir con velocidad por las bandas y encontrar opciones en la portería de Keylor Navas. Mientras el Madrid tenía la pólvora mojada, los lobos no han perdonado en la primera ocasión, un penalti de Casemiro que no ha errado Ricardo Rodríguez (18 ‘).

Sin tiempo para reaccionar, el Madrid ha recibido el segundo golpe, con un remate de Arnold (25 ‘) colándose entre los centrales y situando un marcador alarmante para el equipo de Zidane.

El Madrid ha intentado hacer como si nada, manteniendo la fórmula del ataque basado con centros y remates de Benzema, o con balones interiores para un Cristiano que no tenía afinada la puntería. Para postre, Benzema ha notado un pinchazo en la parte inferior del muslo y pidió el cambio en la primera mitad.

El planteamiento del segundo tiempo ha sido diferente. El Madrid ha llevado la iniciativa y ha disfrutado de ocasiones más que claras para marcar, sobre todo una de Cristiano Ronaldo, que ha chutado demasiado cruzado cuando estaba solo ante el portero.

Los lobos se han cerrado atrás, tratando de no hacer concesiones en defensa y salir al contragolpe. De hecho, hubieran podido ampliar el marcador con un par de remates desde el interior del área.